Fotografía de Hernándo Carrillo Castillo
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El 4 de noviembre de 2016, la comunidad Shipiba de Cantagallo y las asociaciones de comerciantes ubicados en esta zona, que es usada como rincón de la vergüenza de las autoridades que no sabe donde colocar lo que le va sobrando; sufrieron un terrible incendio que consumió el 80% de sus viviendas.
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Pocos sabíamos que los miembros más antiguos de la comunidad llegaron hasta Lima para la antagónica Marcha de los Cuatro Suyos en el 2000. Desde aquel tiempo la comunidad pasó por distintos puntos de la marguen del río Rímac hasta llegar a la zona conocida hoy como Cantagallo, a donde también vinieron a dar los comerciantes desalojados de Las Malvinas.
Según narraron los
testigos esa noche, una vela encendida originó el incendio,
que rápidamente consumió todo a su paso,
reduciendo a cenizas viviendas, autos, maquinas
industriales, productos artesanales y más.
El incendio consumió un área de 23 890 m2 . Alrededor de 389
familias se vieron afectadas y lamentablemente
un menor de 11 años falleció producto de
quemaduras de tercer grado.
Una vez conocido el suceso.
Personal de Defensa Civil de la Municipalidad del Rímac acudió al incendio y
colaboró activamente en las labores del Cuerpo
de Bomberos, quienes controlaron el incendio
utilizando hasta 30 de sus unidades.
Tras el siniestro, la colaboración de algunas
instituciones no tardaron en llegar. INDECI, Congreso de la República, Ministerio de
Educación, Ministerio de Salud, Ministerio de
Vivienda entre otros; se instalaron en el Centro de Operaciones de Emergencia (COE) presidido
por el alcalde del Rímac, Enriqe Peramás.
Una de las primeras acciones que se ejecutó
fue el empadronamiento de los damnificados,
ello en colaboración con COOPI, CARE y el
Ministerio de Vivienda con el propósito de recaudar y distribuir las donaciones de manera
ordenada y equitativa.
Seguidamente, se inició la remoción de
escombros con el apoyo del Ejército del Perú.
La limpieza de la zona permitió la instalación
de más carpas de emergencia y de ayuda para
toda la comunidad.
Se entregaron los donativos a las familias
previamente empadronadas, y mediante
ollas comunes se organizaron para repartir
los alimentos.
Hasta la fecha 1700 personas damnificadas se
han reinstalado gradualmente en sus viviendas,
con el apoyo de diferentes instituciones entre públicas y
privadas. Esto sucede en medio de un clima
alentador en el que la visita del presidente
Pedro Pablo Kuczynski a la zona afectada de
Cantagallo, renueva la esperanza de los shipibos
por tener una vivienda digna y una oportunidad
de construir un mejor futuro.
En diciembre de 2016 el alcalde del Rímac, Enrique Peramás y el presidente retomaron la comunicación para proyectar lo sería el master plan Cantagallo, definiendo la reconstrucción de la zona con servicios básicos y vivienda digna.
